Todos nacemos con algún fin,
motivos ocultos que se van a descubrir; caminando, pasito a pasito,
el destino lo va a decir, yo le quiero preguntar por ti.
El que cree crea y no más,
pero algunos nacen para robar.
Lo que la intuición puso para sanar,
a un mal fin no ha de parar.
Por eso mi niña, tú cree, que yo creare por ti y la Kundalini nos apoyara a ti y a mi.
Los que se acerquen con otro fin, escarmentados han de salir.
Quizás elijamos dónde nacer,
quizás elijamos cuando morir,
quizás elijamos con quién compartir; los conocimientos más profundos de nuestros existir.
Pero todos seran momentos fugaces, que no debemos dejar pasar, pues los deseos más secuaces, serán los más importantes para el alma inspirar.
Si el alumno preparado está, el maestro aparecerá y el universo entero contigo se aliara, pues somos uno al caminar.
Marisol Andrade.
jueves, 12 de mayo de 2016
EL DESTINO
LA TROVADORA
Érase una vez una crisálida, que escondía la más bella de las mariposas; la que nunca envidiaría los colores de las alas de sus compañeras, la que nunca odiaría ver volar sobre el arcoiris, a una amiga o enemiga.
Érase una vez una mariposa, que antes de nacer se convirtió en oruga, pués su ser no se metamorfoseó en su hora y la falta de aire la dejo sin alas y sin colores alegres para mimetizarla.
Érase una vez una trovadora, que quería ayudar a la oruga. Se propuso crear alas de palabras contadas, para que pudieran hacer volar el alma de la susodicha intransformada.
Sería la magia de un cuento de hadas, quien llevaría por el mundo entero, miles de canciones cantadas; para crear alas en las almas de las que ya, no serían orugas enfermadas, sino mariposas con alas camufladas, transparentes, como la verdad de las palabras de este cuento que se narra.
Marisol Andrade.
jueves, 5 de mayo de 2016
EN CLAVE DE HUMOR 11
Nos han vendido placebo hasta decir basta! ya está bien!, me paso a la homeopatía, el placebo de la medicina alternativa.
El caso es que nos quiten el dolor, ese que se supone; nos aprieta, nos oprime y no aguantamos. Preferimos los agujeros en el bolsillo a admitir...¿es neurológico?. Meditemos...Om, Om, Om..y una mier**!, cuando el dolor es dolor, deseas que te den hasta eso; mier** , pero que te quiten el dolor.
Lo que tendríamos que valorar; es saber si la industria que nos vende parafármacos, podría invertir en salud de verdad, es decir, si podría redirigir lo que está invirtiendo en bolsa en la inversión Pro-humanidad-Sana.
Digo yo, que estando en el 2016, se podría crear la verdadera escuela de alquimia: comer sano, beber sano, ejercicio sano, trabajar lo sanamente que te sea posible en un "tiempo" sano y no más medicamentos que tu cuerpo y tú hígado no pueden procesar a destajo.
Sabían, que el paracetamol y el ibuprofeno, contribuyen en gran parte a lo que es llamado; trasplante de hígado por intoxicación de acetaminofeno. Dale, dale al niño el "antiquedarse" en casa y que pueda ir a la guardería... que al paso de los años, las transaminasas ya te dirán cuándo debes empezar a dejar las tóxinas.
Una sociedad medicalizada que cree realmente en la esencia de las plantas, del (1-10%), sumada a un (99 -90%) de sacarosa, en bolitas, vendidas en tubitos de colores,...piensa que pueden contribuir a regularizar parte del sistema metabolico. Una pregunta, ¿el neurológico, primeramente?. Da igual, porque estos también invierten en la bolsa. Y las ganancias son para ellos.
Los grandes estudios científicos que hay detrás de estas plantas y principios activos, son fascinantes y realmente pueden ayudar en algunos casos. Pero ni por el asomo, se piensen, que son milagrosamente los "curatodo", son los "engañabobos". Yo he pertenecido a esta última especie, lo admito, por desesperación. ..que para nada está en extinción.
Si realmente la esencia de la homeopatía pudiera contribuir a curar y las leyes que lo regulan son; que a mayor dilución, mayor eficacia. Mi pregunta sería, ¿no valdría con adquirir la planta y olerla?. Delen, delen a los dos hemisferios cerebrales y si pueden háganlo a la vez.
Esta semana ha sido poner la televisión y ver noticias como: en Venezuela les faltan los medicamentos más básicos. ¿Dónde están los alemanes?, los grandes de la farmacia.
En Internet se está vendiendo de todo, sin ser lo que viene en el prospecto, que raro .... ¿no?. Internet la casa de la solidaridad; dónde corre antes un hacker que las ideas por la cabeza de la gente.
Por cierto, yo pensaba no revender medicinas, No! pero esperaba que una buena política de reintegración y reinserción social, tubiera a gente que pudiera servir para ayudar en áreas de la comunidad. Esas que no se abarcan, hoy día; convivir con personas de la tercera edad, solas, o acompañar y ayudar a familias con personas discapacitadas o gran dependientes. Una vez, le oí a Javier Urra hablar de que chavales con grandes problemáticas, carentes de afecto, tenían el increíble valor de poder dar cariño trabajando con grandes deficientes. Estoy esperando; la ley política, el decreto o lo que cojones haga falta para que esa situación se de.
De ahí, que vaya acumulando algunas pastillitas, para que el que venga a casa, no se las quité a Lorena. Sino que las pueda compartir. Así tendremos la conexión en la misma frecuencia entre el cuidador y la cuidada.
Es un tema que es más serio de lo que aparenta; porque todos parecemos o aparentamos estar sanos, pero, esperar a cruzar la barrera de los 40, nos vemos en los asientos de los hospitales y en la antesala de la farmacia. Por cierto si tanto ganan los farmacéuticos, digo yo! que ya es hora de hacer una telefarmacia, pero no online, sino en plan Telepizza... sus fármacos en la puerta de casa. De una forma sostenible, yo le digo que cura y usted tome el placebo. Eso sí! con el Sintrom no se juega, que a nuestros mayores les da un "telele".
La mejor farmacia sería la que nos diera dopamina natural; en cápsulas, bolitas, jarabe, inyección, supositorio, enema,...etc. Qué más da! pero, sin mentiras.
El sexo es el paracetamol de las personas qué también necesitas un "chute" antes de tener que asistir a su guardería diaria, el trabajo. El sexo puede ser placebo, cuándo solo es neurológico, y es medicina de la buena, cuando no lleva aditivos, ni colorantes, ni conservantes. Lo puedes consumir "no online"; porque el online, puede enfermar y generar dependencia. Ya que todo debe de ser consumido con precaución y en raciones sanas. El "exsexo" o el exceso, mata.
La morfina, la medicina antidolor en última instancia, tampoco ayuda, sólo camufla lo único que no aguantamos; a la suegras! NO! al dolor.
Ser feliz es ¿un don o una condición? y si te has reído, te he dado una dosis de endorfinas,...aprovechalas son momentos de buena medicina.
Marisol Andrade.
miércoles, 4 de mayo de 2016
POR UN TRASPORTE DIGNO
Lo mismo está pasando en el ámbito de los que no poseen autonomía. El poder tener hoy día, un medio de transporte que te permita; un grado de libertad y de movilidad para tu propio disfrute o tus propias necesidades, no está al alcance de todo el mundo.
Primero, los utilitarios más básicos no están preparados para llevar a gente con grandes discapacidades. Por lo cual, la mayoría siempre optamos por las furgonetas o las monovolúmenes, amplías, por lo general.
Se busca subir a la persona en silla de ruedas, por medio de una plataforma lo más adecuada al bolsillo de las familias. Lejos está el pensar a medio/largo plazo, que esas personas crecen y pesan más. Que no es nada digno, el que el cuidador se rompa la espalda subiendo a esa persona, ejerciendo todo su esfuerzo en dicha espalda.
El sistema de las ambulancias, es buscar la rapidez de llevar a un enfermo al hospital, pero, el de un usuario normal, no tiene porque ir en detrimento de moler el cuerpo. Por eso nunca he estado a favor de las rampas manuales. Si el cuidador no se cuida, no podrá cuidar al que lo necesita.
Cuando las cosas se piensan bien, sabes que lo que vas a necesitar en la vida; es una rampa eléctrica.
Nosotros en un principio fuimos a mirar al concesionario, Mercedes Benz, una furgoneta de segunda mano. El vendedor nos enseñó las ventajas que nos dejaría si escogiéramos la del expositor. La verdad, se portó muy bien con nosotros. Nos convenció, ellos se encargaron de ponernos en contacto a su vez, con los que nos podían poner la rampa, qué fue autos Elizasu. Estamos encantados, porque es el sistema que necesitábamos. Sólo la rampa costaba 6000 €, Diputación nos devolvería el 70%, el resto es el segundo préstamo que estamos pagando; monovolumen+rampa.
De momento es lo que nos limita. Muchos gastos, muy fuertes, para sueldos muy humildes. La financiación de un vehículo digno, para el usuario con discapacidad y dependencia, debería de ser una de las cosas a entrar en el modo de subvención de los gobiernos.
Otra de las cosas que creo que hemos hecho bien; es haber puesto a nuestra hija en el lugar del vehículo dónde debe ir sentada, como cualquier otra persona. ¿Porqué digo esto? porque muchas furgonetas adaptadas, tienen rebajadas las partes traseras, que sí que permiten llevar a las personas con diversidad funcional, pero, algunas de ellas a mí parecer, van situadas dónde debe de ir; la caja de la leche, dónde debe de ir la compra, dónde debe de ir las maletas de viaje, dónde debe de ir lo material. Pero para un ser humano que se merece el trato como tal, ¿ese es su sitio?.
Evolucionemos!! que la innovación sirva para ponerse a la altura de los que la necesitan, y no en función de los bolsillos. Eso debiera de ser decreto.
martes, 3 de mayo de 2016
SOLA NO, CON AMIGOS SÍ!!
Con lo bien que se lo pasa, este es el contraste!!
Después saldremos un ratito, pero ahora a merendar. A Ainhize y los demás amigos los vemos mañana.
Marisol Andrade.
lunes, 2 de mayo de 2016
POR UNA VIVIENDA DIGNA
La reformamos a nuestro gusto, de arriba abajo: ventanas, azulejo de la cocina, azulejo en el baño, suelos, pintura y todo lo que pudimos... lo hicimos ahorrando costes y poniendo nuestra propia mano de obra, en ciertas ocasiones.
Fuimos jóvenes al meternos en un piso, los primeros de ambas cuadrillas.
En el 2001 llego Unai, los primeros meses los paso en una cunita de nogal, que fue mía en tiempos de bebé. Su padre la había restaurado, tiene bastante maña, es un buen manitas, para las cosas del hogar. Según fue creciendo, le pusimos el dormitorio pensando; en dejarle siempre el mayor espacio posible en la habitación, para jugar.
El resto de la casa ya estaba vestida, menos una habitación, la más pequeña que sería para el segundo hijo.
2005, Lorena vendría y en aquella habitación le esperaría la cunita de nogal, un escritorio pequeñito para apoyar las cosas y un pequeño muebles que nos habían dejado los antiguos propietarios. Aunque era un armario destinado a poner el equipo de música, lo habíamos convertido en una cómoda para la ropita del bebé.
Esa casita, tenía las puertas de 65 centímetros, la de la entrada no más de 80 centímetros, el cuarto de baño estrechito y con una bañera al fondo pequeñita; entre la que se posicionaba lo que es el váter, en sí. Allí no podría entrar nunca una silla de ruedas.
Con la llegada de Lorena en el 2005, antes de que acabara el año, ya eramos conscientes de que nuestra casita; esa en la que habíamos invertido tanta ilusión y tanto esfuerzo, no era la adecuada para tener una persona en silla de ruedas. Intentamos convencer a los vecinos para poner el ascensor en el portal y así tener tiempo de pensar las alternativas que podían estar a nuestro alcance, pero la decisión de los vecinos fue; que no, que no era momento de poner un ascensor.
Nos podríamos haber puesto cazurros y haber llevado el caso al Gobierno Vasco; para poner un ascensor, que era más que necesario, en contra de la voluntad de los vecinos. Eramos los que veíamos la problemática y la convivencia con 11 vecinos a los que les impones algo, no creo que fuera la solución.
De ahí, que empezáramos a mirar otras vías. Nos fuimos a hablar con la asistenta del pueblo, sabíamos que había dos viviendas adaptadas de protección oficial y que quizás podríamos optar a una de ellas. La asistenta que había en aquel momento, sustituta de la actual y que si mal no recuerdo venía de Ormaiztegi, convocó una reunión con el alcalde, la concejala de Urbanismo y otro miembro de la corporación de la Alcaldía. A dicha reunión, asistiríamos mi marido y yo, junto con la asistenta y 2 cartas: una del neurólogo pediátrico, Ramon Gaztañaga, del hospital Donostia y otra, del médico de Aspace Guipuzcoa, el rehabilitador, David Alonso.
En las cartas se explicaba; el grado de discapacidad de mi hija, la dependencia que tendría y la situación de parálisis cerebral que no iba a cambiar en el tiempo. Dos cartas que, sin embargo, no se abrieron en la reunión, para nada. Ni las miraron.
Escucharon nuestro caso y lejos de ver que éramos padres; que sí veían el futuro, cómo se está dando en la realidad. Ellos decidieron: la señora de Urbanismo, nos dijo; que no nos preocupáramos, que seguramente los chinos inventarían con el tiempo un chip, (ya ven qué sabiduría), y según, el alcalde, que vendiéramos nuestras propiedades y nos buscáramos la vida.
Les propusimos un cambio de vivienda; darle la nuestra, por la de protección oficial, incluso si teníamos que poner algo de dinero, estábamos de acuerdo.
La respuesta fue la misma; un No.
A día de hoy, lo seguimos sin entender. Llamamos a Etxebide, desesperados, contándoles el caso y nos dijeron que ellos no podían hacer nada; porque en nuestro consistorio, habían quedado que el ayuntamiento, se quedaba con la decisión y determinación de evaluar los propietarios de las mismas. Etxebide había perdido la jurisdicción, nos daban la alternativa; de irnos a San Sebastián, a 80 km de nuestros puestos de trabajo y sino la de esperar unos años a qué dos pueblos al lado se construyeran la siguiente fase de protección oficial. Nuestra decisión fue buscar una casa en el mismo pueblo, que nos permitiera seguir con nuestros puestos de trabajo, y la rutina que nuestro hijo pequeño ya llevaba en su colegio.
Encontramos una casa de 100 metros cuadrados. Carlos ya había estado pintando el edificio donde vivimos e incluso nos la habría ofrecido la promotora años antes de tener a Lorena,
a un coste más bajo, pero nuestra decisión; era ser una familia humilde con la casita de segunda mano.
Como es el destino!! se burla de ti, una y otra vez. El caso es que, nos quedamos con la vivienda en la que hoy vivimos. Tiene ascensor de doble entrada, tiene la puerta de entrada con 95 cm, las de la casa miden 85 centímetros, el pasillo más ancho, tiene dos pequeños cuartos de baño y aunque uno no está preparado para Lorena, el día de mañana se hará la reforma para ponerle una ducha al ras del suelo, qué es lo que necesita.
Hoy por hoy, estamos contentos con nuestra casa. Da el sol todo el día y nos permite tener la luz necesaria para avanzar en el día a día.
En todo lo que hicimos, lo único que tienen que aprender las familias que vienen detrás, es que el haber invertido en una nueva vivienda supuso; no sólo vender nuestras propiedades, sino el volver a tener una hipoteca encima, de más de 10 millones. Como verán, se irán sumando a más gastos con el tiempo.
No fuimos apoyados por nuestro ayuntamiento, no fuimos apoyados por la asociación en la que estamos, (una vez que supieron que no se nos dio la vivienda), y nuestro mayor error, fue no denunciarlo al Defensor del Pueblo, el Ararteko, el señor Lamarca, que en aquel tiempo estaba.
Si los errores valen, que sean para ayudar a otras familias que vienen detrás. Una vivienda digna es lo que necesita todo tipo de familias, pero cuándo llegas en una situación; con una persona con una gran dependencia y una gran discapacidad, el tener una vivienda digna y adaptada debe de estar totalmente protegida.
Para que así sea y las familias no se metan en demasiados gastos, por la desesperación. Gastos que se pueden designar a solventar otra clase de problemáticas.
No estoy arrepentida de la inversión en mi casa, estoy arrepentida de creer en el ser humano, que estando en puestos para ayudar a las personas, simplemente defienden siglas políticas.
domingo, 1 de mayo de 2016
LA DANZA DE LOS ARBOLES
pasa el tiempo tras la ventana,
pasa el viento junto a las ramas
y hace bailar las hojas de los árboles
que pacían en calma.
Es el diapasón de una tarde embrujada, que mágicamente abanica el cantar de un alma.
de un momento incansable.
Que relaja, que evoca, que inspira; un poema embelezable.
Y es que el bailar de las hojas; es una danza irrefutable.
olvida por un instante,
el tic tac del reloj imperiante.
Eres libre, al compás del viento,
tu movimiento es el atenuante;
de esa sonrisa que tu rostro,
muestra incomiable.



