lunes, 7 de marzo de 2016

IGUALDAD DE GENERO

Dos de marzo, en el colegio de mi hija se ofrece una charla sobre la problemática del trato en el género humano.
¿Igualdad /desigualdad? ¿en qué? ¿dónde? ¿cuándo?.
Once personas y el ponente, doce, tomábamos parte. Muy interesante todo. Reflejo de colores, reflejo de la composición de zapatos en un escaparate, reflejo de lo que vemos al observar un carrito de bebé, (su toquilla rosa, su capazo pequeño, la madre de espalda sentada en una silla), reflejo de un niño con skater, una niña con su cochecito de muñecas, vamos.... lo de siempre!.
Para mí, lo más interesante fué: sin pensar mucho, atribuí al papel de la madre, en el papel de educadora en casa, que debía de educar por igual al niño que a la niña para no generar desigualdad. Para mí,  la educación comienza en casa. ¿Cuál fue mi error? empleé la palabra; CULPA.
La madre es culpable... gracias, a  Arrate, una profesora que me corrigió; no! culpable no!
En verdad el subconsciente sale; los años de ir a la iglesia desde pequeñita, hasta los 16 más o menos, hacen mella. El juicio final, no deja oxigenar bien las neuronas... y sale, sale  esa palabra que marca: la culpabilidad.
Claro que no Arrate! culpable no!, pero si comete el error de crear un marco de desigualdad. Errar es de seres humanos y la primera que tiene derecho a errar es la ama.
Porque lo que vimos fué; que ninguna madre, ni padre quiere que su hija o hijo sea marcado por el resto de la sociedad. La ama, esa figura muchas veces menospreciada, infravalorada, incluso por los de su propia casa (cuántas veces el puchero tarda en hacerse toda la mañana y nos lo comemos en 5 minutos. Nos levantamos de la mesa y ni siquiera le damos las gracias a la ama). Yo la primera.
Luego, ¿a quién le corresponde enseñar igualdad de género?. Yo sinceramente, no eximo mis errores, pero, empieza en casa. Creo que en la historia, ha habido una mala praxis en casa; la mujer ha reforzado el rol de cuidados que trae en los genes a la niña y el niño queda exento de los trabajos domésticos o mas feminizados. El padre, lo ha consentido. Luego ambos cometen el error.
Es hora de corregir posturas.
Es hora de apostar por una enseñanza sin miedo y de confianza pro-IGUALDAD . El papel en la escuela es seguir a mi parecer por apoyar hacia ese camino. Ya no sólo apoyando la no desigualdad en los roles, mediante juegos simbólicos. También cuidando el léxico y la comunicación, las palabras abren espacios emocionales.
Quizás debiéramos empezar a tratarnos como personas y no como género. Lo que va entre las piernas es la sexualidad de cada uno o cada una una. Y  será la propia persona la que lo use en función de como se sienta.
Una madre comentaba; que a su hijo, Varón, le encantaba el rosa, el mundo de la brillantina, las tximeletas, etcétera. Su miedo era; el ¿qué dirán?.
Si, yo y el resto de las madres de la gela de nuestros hijos e hijas nos hubiéramos paralizado por el; ¿qué dirán?, ahora, no existiría una gela en el colegio entre los otros niños y niñas.
Tenemos miedo al rechazo social, siempre  se impone ese miedo, siempre coharta la libertad de expresión.
Ese niño al que le gusta; el rosa, la brillantina y las tximeletas, le deseo que ojalá! viva como él quiera y que sus padres tengan las fuerzas para hacer lo que a su hijo le hace feliz. Un día sí y otro también,  que es: ser el mismo.
Yo soy un saco de errores, pero a mis hijos les intentaré dejar al lado de cada error que va en ese saco: " así lo intente solucionar yo, ojalá! te sirva en tu camino".
Marisol Andrade
¿Cúal es el dibujo/símbolo que más de aproxima a la igualdad?
                    

SOLUCIÓN: el que representa al ser humano, sin marcar lo que lleva su entrepierna.

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